Entrevista Angel Benguigui, Responsable País del Grupo Econocom, por Norberto Gallego

La digitalización es (todavía) tímida

 

Turismo, sector minorista e industria, sobre todo automoción y auxiliar, son los que tiran del carro en España.

 

“El sector tecnológico es ahora mismo de lo mejorcito que hay en un contexto macro con demasiadas incertidumbres”. Quien empieza así es Angel Benguigui, director general de la filial española del grupo francés Econocom, presente en 19 países y que en su ejercicio 2015 facturó globalmente 2.300 millones de euros (en torno al 10% en España). Admite Benguigui que la así llamada transformación digital es un cliché del que a veces se abusa, pero es irresistiblemente descriptivo: la digitalización –dice– es “el” factor determinante del rumbo que tomen los negocios en los próximos años, en cualquier sector de actividad, incluso en algunos que aparentemente estarían menos influidos por el cambio tecnológico.

El origen de Econocom, fundada en 1974 por el francés Jean Louis Bouchard, se remonta al arrendamiento de equipos informáticos. Sin renunciar a ese rasgo, con los años se ha convertido en integrador de soluciones. “Nos hemos fijado como objetivo disponer de todas las piezas necesarias para poder ir a las empresas no sólo a hablar con el CIO [chief information officer], que por supuesto también, sino con el director comercial, el de marketing o el financiero, que pudieran estar barruntando un proyecto transformador, a veces incluso antes que el propio CIO [...] Junto con ellos, podemos diseñar una solución adhoc y ejecutarla. Acompañarlos en su desarrollo y despliegue, luego en el mantenimiento. Y si algo nos diferencia es el arrendamiento, la financiación estructurada, el pago por uso. Proponemos que las tecnologías de la información (TI) sean más opex que capex”. Dentro del planteamiento tanto cabe que el cliente quiera añadir dispositivos a su base instalada como si quiere modernizar su centro de datos o bien migrarlo a la nube.

El crecimiento de Econocom no se ha detenido en estos años de crisis. “Un factor de éxito –según Benguigui– ha sido nuestra política de adquisición de valor: hemos comprado un buen número de empresas expertas en soluciones específicas que no teníamos. Nuestro método es tomar la mayoría del capital y dejar un 20% o un30%a los fundadores y al equipo directivo, para asegurarnos de que el valor que han creado no se destruirá”.

En la primera mitad del 2016, el grupo ha comprado cuatro empresas: dos francesas, una italiana y una española (Caverin, especialista en soluciones multimedia). ¿Qué significa la preferencia por el crecimiento inorgánico? “En 2010, cuando empezamos con esta política, muchas empresas no tenían liquidez ni crédito, pero tenían valor intrínseco, y Econocom tenía un balance sólido [...] pero creo que la clave ha estado en que las hemos integrado bien”. El crecimiento orgánico es una consecuencia: este año llevamos un ritmo del 8% en el primer semestre, pero el segundo siempre ha sido más fuerte para nosotros”.

Cuando se le pide un diagnóstico del mercado español, Benguigui señala un elemento a su juicio perturbador: el dinero a precio cero genera asimetrías. “Hay liquidez, pero no donde normalmente debería haberla, y esta es una de las razones por las que, tras una dolorosa reestructuración bancaria, habrá que hacer otra [...] Pero el contexto no es dramático: el consumo se recupera, como si la gente estuviera convencida de que no le va a ir mejor pero tampoco peor”.

Vale, pero ¿cómo ve el futuro del sector de las TI? “Todos hemos aprendido a vivir en la incertidumbre, pero en España la digitalización ha empezado tímidamente, y ahora está despegando. Dicho esto, no vamos a esperar que el viento nos lleve en volandas, lo que estamos haciendo es reforzar equipos y comprar empresas, ganar cuota de mercado [...]”.

Econocom tiene en su cartera soluciones de computación en la nube, pero su apuesta principal es la modernización de los centros de datos. “Cuando se trata de infraestructuras, no es fácil moverlas, ¡cuidado! Ha costado mucho montarlas, y las prisas son malas consejeras”. Esto no significa negar la tendencia universal a la externalización: “Las compañías quieren centrarse en su negocio y todo lo que sea comoditizable lo externalizan, y esto es bueno para nuestra versatilidad”.

La inversión española en TI tiene muchos colores, lo que es natural. “En todo lo relacionado con el turismo vemos mucho movimiento; lo mismo pasa con el sector minorista, tanto on line como off line. También se nota un dinamismo industrial, sobre todo en la automoción y la auxiliar. Para mí, el agujero negro son las administraciones públicas, que en su frenada han afectado a muchas empresas suministradoras”.

 

Norberto Gallego, La Vanguardia, 27 Noviembre 2016